Un esguince es la distensión o rotura parcial o completa de los ligamentos articulares, lo cual dependiendo del grado de afectación puede tratarse conservadoramente mediante la inmovilización o quirúrgicamente mediante la reconstrucción del ligamento roto.
La luxación (dislocación) es la pérdida de la congruencia articular debido a un traumatismo o sobreesfuerzo. Puede ser leve sin haber una perdida completa de la congruencia articular (subluxación) o grave, con rotura de ligamentos y capsula articular, lo que requeriría tratamiento quirúrgico (capsuloplastia).
Las consecuencias de no tratar estas lesiones pueden variar de acuerdo con la severidad y con el paciente. Pueden abarcar desde dolor e inflamación constantes, así como cambio de color de la zona afectada, hasta la inestabilidad, un pinzamiento de un nervio o la inmovilidad, en cuyo caso se requerirá de cirugías muchas veces complejas con periodos largos de recuperación.